Representar algo tangible a través de la pintura entraña dificultad. Aún más complicado puede parecer plasmar lo inmaterial. Por tanto, el título se convierte en la mejor explicación y descripción de la obra, siendo así mi manera de representar el alma.
Mediante trazos rápidos y espontáneos, intento resaltar distintas líneas y cromatismos formando una composición, donde se pretende ofrecer al elemento principal un protagonismo contundente y rotundo, rodeado de una atmósfera en calma y despejada.